EL SUEÑO DEL TIEMPO (número 2 de la serie de la Eternidad)

Sinopsis Breve:

¿Qué son los sueños? ¿A qué llamamos eternidad? ¿Qué relación guarda con el tiempo? ¿Es el tiempo un concepto, como quería Platón, o una mera intuición como decía Kant?

Desde las especulaciones de la filosofía a los ensayos de la física, que encerraba gatos en una caja envenenada para investigar la resurrección, el ser humano buscó saber si esta vida continúa o nacimos para morir. 

Con los siglos, los seres humanos fuimos acumulando sueños y pesadillas.

Ignoro si la eternidad es un anhelado sueño o una infausta pesadilla, pero volver a recorrer el camino que nos llevó a concebirla, quizás nos ayude a ver un poco más claro en esta nebulosa.
Desprender la idea de eternidad de la Teología cristiana es virtualmente imposible: nació con ella.

Es sabido que entre los judíos no existe la superstición de una vida eterna.
Jahveh nunca prometió la vida perdurable a los hijos del duro desierto. Siendo una invención cristiana, esa eternidad nos señala los fundamentos sobre los que asienta la cristiandad, que están hechos de la misma piedra que sostiene la civilización occidental.


En esta parte (DOS) de esta obra nos aguardan las descripciones de la edad del mundo según la mitología, el contenido de la nada, las visiones casi místicas de Milton, Elliot, Homero y otros poetas. La trinidad de Egipto y la inmortalidad de los súmeros son otras etapas del desafío del tiempo que necesitamos recorrer. Quizás, también, nos aguarde la fe que he perdido pero me consta que otros han sabido mantener.
He tratado de sobrevivir por medio del humor a las peores tormentas que amenazan la vida, que es un bien siempre acechado por el mal. No olvidé esa compañía del humor al iniciar esta travesía. No sé si este recorrido les será de utilidad, pero sé que el humor nos unirá un poco más cada día.
Para que ese humor no despertara sospechas, como siempre, me río de mí mismo.

Sobran datos en mi malograda persona para hacerse un festín, quiero anticiparme a los demás en eso.


Ojalá todos y todas podamos ser un poco más felices el día de mañana. Y el mes que viene, si el salario alcanza.
Esto es una pequeña colección, éste es el ejemplar 2 de 3 (DOS) El primero se llama: "Los sueños de la eternidad en el tiempo" y el último de la serie, se titula "La salvación, después de todo".


Gracias.

 

FRAGMENTO DEL DISCURSO NARRATIVO

 

SECUENCIAS DEL MITO DE ISIS

 

Prefigurando a Cristo (todas las alegorías se anuncian y continúan en sucesiones vertiginosas) Osiris es asesinado, el hermano cruel mutila y vilipendia el cadáver, lo arroja al Nilo para comida de caimanes y después su esposa y hermana Isis debe viajar en una barca de papiro recogiendo las 14 secciones anatómicas que va uniendo con cera y lágrimas hasta recomponer el cadáver íntegro para insuflarle el soplo de vida por una larga noche en la que yacen juntos de nuevo los amantes y engendran a Horus en quien pervivirá por generaciones el patriarca Osiris.

Después de esa larga noche a orillas del desierto, el Nilo y las estrellas, vence el plazo. Osiris muere definitivamente e Isis le ofrece las abluciones fúnebres y con la ayuda del dios Anubis lo embalsama creando el inicio de la estirpe de momias insignes que nos legará el Egipto antiguo.

Osiris regresa íntegro en cuerpo y alma a la vida porque este pueblo del desierto tuvo que aprender y enseñarse a sí mismo los secretos de la vida y de la muerte. Los invasores que los acosaron (los hirsutos hicsos que únicamente conocían el arte de la equitación, los semitas que hablaban de un dios lejano que tronaba en las cumbres) nunca avisaron grandes noticias civilizadoras.

Los egipcios ignoraban que somos un cuerpo que aloja un alma y un espíritu; por eso querían una vida perdurable material, de cuerpo presente. La momificación era un ritual para atrapar la muerte porque mantener el Jeth, (el cuerpo anatómico) incorruptible era indispensable para preservar el Ka (el espíritu que insufla vida, el hálito) y el Ba (alma individual) que aseguraba el pasaporte al trasmundo en forma íntegra como quien entra con 2 brazos, 2 piernas y 20 dedos.

En este Ka y Ba muchos investigadores ven el equivalente del alma occidental pero no son más que supercherías corporativas, espejismos en los que deseamos contemplarnos para creer que todos en el fondo piensan como nosotros porque tuvimos a Platón, Aristóteles, los estoicos y sofistas y todo ese liceo es irrefutable. Si los egipcios hubiesen creído sencillamente en un alma inmortal, ¿para qué encerrar en las cámaras sepulcrales el ajuar, los utensilios, mobiliarios y hasta cocina y alimentos? ¿Acaso eran agasajos para las visitas? 

 

 

Autor/es:

Alejandro Bovino Maciel

Año de Lanzamiento:

2017

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